...¿coherencia?...
Retomar por enésima vez el ejercicio de la escritura, como mecanismo para canalizar hechos, sentimientos, respuestas atoradas y probablemente palabras maldicientes simplemente pensadas, o hasta contenidas en el pescuezo por mera cortesía, pero que necesitan la luz, el parto, la vida, y que evitando parecerse a flujos tales como mocos o baba que no merecen más que un pañuelo posteriormente tirado a la basura, prefieren, estas palabras, aguantar un poco más la respiración y lograr colarse por los ases de luz que se ven cada vez que este badulaque intenta escribir. Y aunque la contención generalmente se ha construido sobre cotidianidades, respuestas, y cacharros en general, no podría hacerme ajeno al contexto, al lugar, a lo que ocurre a mi alrededor, y a la sorpresa que, aún a pesar de un fenómeno repetitivo, me llega generar la respuesta, la afirmación y la identidad política de las personas que me charlan de vez en cuando, en medio de vapores de tinto y vaho de empanadas y paste...