Del presidente ex-guerrillero
A riesgo de que me insulte algún buen sociologo, me atrevo a escribir que la complejidad de la sociedad colombiana no es tal y que por lo menos existe un par de valores transversales a partir de los cuales se puede comprender de manera más o menos general la forma cómo ven el mundo y lo asumen los naturales de Colombia: el dogmatismo y la indiferencia. A partir de estos dos pilares entremezclados de formas particulares de acuerdo a cada caso se ve reflejado el sentir y el actuar del colombiano, más allá de distingos económicos, culturales o pulsiones eróticas. Existen excepciones sin duda alguna, y ojalá cada vez fueran más frente a la regla, pero ese es un proceso que incluye relevos generacionales dada la imposibilidad de las actuales por abrir la mente y contemplar los vertiginosos cambios que exigen comprensión para a la vez entender las necesidades que reclama el mundo hoy, y que seguramente no serán estrictamente las mismas en una década sino menos tiempo . He leído varias v...