Salud.
La cuestión de sanar es altísimamente compleja, y más cuando se trata de temas mentales, emocionales, tal vez energéticos, o en general que no impliquen del todo nuestro ser físico. Ando en unos procesos interesantes, novedosos, pero sobre todo muy reparadores. Y sin embargo, a la vez que reparar, duelen y generan la necesidad de mirarnos, de superar, de afrontar. Existen teorías alrededor de la relación entre el cuerpo físico y el cuerpo emocional, ligado a lo energético y a esas posibilidades metafísicas que inicialmente superan la capacidad de lo que ven los ojos pero que plantean esa trascendencia sustentada en otros planos, más profundos quizá, pero que irremediablemente se encuentran conectados al cuerpo e inciden en él y su estado. Afectar esas energías desde las emociones como el miedo, la ira, la ansiedad o el silencio -planteado como la incapacidad de expresarnos por cualquier razón-, afectan nuestro ser, y tal vez esa tristeza que a veces se torna crónica y tan llevadera, ...