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Mostrando entradas de 2018

El Próximo 26 voto 7 veces sí

Hace un rato echaba un vistazo a trinos, textos, estados y diversas formas en que expresan las personas su descontento con la situación que los aqueja, generalmente la política. Yo mismo expresé mi intenciòn acerca del tan mentado 'siete veces sí' para la venidera consulta anticorrupción. A renglón seguido hice una pequeña reflexión que me disgustó pero encuentro muy práctica y compartiré a continuación. Infortunadamente este es un país inculto en materia política, pero al que además ello le importa muy poco, ya que por diversas circunstancias el educarse en ciertas materias le resulta tedioso, imposible o inaccesible. Estamos ante un momento en el que debemos, quienes hemos tenido acceso a las oportunidades educativas, dar el paso al frente y comprometernos de manera activa, real y franca con la posibilidad de un cambio, que se articula al ejercicio activo de Claudia López y Angélica Lozano con su propuesta de consulta como mecanismo de frenar el desmadre del que es vìctima...

La llegada de Duque.

Puede ser cliché, pero realmente resulta inevitable escribir sobre los eventos políticos de hoy en el país. La posesión presidencial siempre despierta expectativas ya que delinea en los discursos lo que seguramente vendrá en materia de gobierno y de movimientos institucionales. Las cosas así no resultan nada más allá del protocolo general, y de algunos análisis que sin pena ni gloria nutran un par de primeras páginas de la prensa y ayuden a dar tema al oficio de los columnistas. Sin embargo, en esta ocasión además del pésimo clima, el nefasto discurso del presidente del Congreso, sobre lo que referiré adelante, sumado a un discurso larguísimo y monótono del nuevo presidente, hicieron del acto una cuestión medio acartonada, medio charra. Sin duda lo más preocupante a mi parecer fue el discurso de instalación del presidente del Congreso. Con un tono incendiario, apocalíptico y revanchista se abordó la bienvenida al nuevo mandatario, presentándole un país destrozado, quebrado, dividid...

¿Entonces, para qué?

Llevaba poco más de veinte días sin redactar, quizá pasmado por las circunstancias, la muerte de líderes y lideresas y el carácter latente de amenaza frente al disenso como clima generalizado en el ambiente político. Y en medio de todas estas situaciones que, aunque no me tocan directamente, llegan a preocuparme profundamente, surge la pregunta alrededor de los hijos, que alguien llegó a formular en ese afán de procurarle a los más jóvenes la construcción de una vejez digna. Buscando una salida rápida y sustentado en la emergencia climática, la sobrepoblación y el exceso de pañales desechables que genera un crío, salí avante del interrogante, pero la cosa quedó ahí, flotando, sin respuesta real, sobretodo por ese nudo que hicieron para establecer una relación entre tener hijos y construír una vejez más o menos estable. Resulta que tras masticarlo, reafirmé mi postura: tener hijos no garantiza sufrir de soledad, abandono, o tener una vejez digna, más allá de los valores con que se for...

#NosEstánMatando

En este momento debo confesar que escribo desde la estupefacción, la tristeza y la absoluta desesperanza. Leí en algun trino que los paramilitares jamás se habían ído, y que ahora tan solo actúan sin el arropo de la clandestinidad. Ahí hay contundencia total. Y entonces, es claro que el cinismo de ese actuar se sustenta en las modificaciones políticas recientes de este país, con el cambio de gobierno que se empezará a consolidar el próximo veinte de julio, y se afianzará con la posesión presidencial el siete de agosto. Los resultados electorales de la segunda vuelta sin duda hicieron pensar en una serie de oleada de nuevas violencias, y fueron los pronósticos de muchos -no solo los míos-, pero debo admitir que no esperé que fuera algo tan rápido, contundente, sistemático y sinsentido desde mi entender. Me resulta clarísimo lo que la historia de este degradante conflicto colombiano nos ha mostrado respecto de lo inescrupulosa y contundente que resulta la acción de la violencia, el ho...

¿Las ostras están frescas?

Son días de efervescencias políticas. La segunda vuelta se avecina, los pronunciamientos del Fiscal general por el fraude electoral y las pruebas que se mostrarán con posterioridad solo dejan un sinsabor, sumado a las alianzas que se configuran de ambos lados, con desconfianza en las instituciones, en lo desconocido y en lo que pueda retornar. Y si bien nunca he escrito en este espacio sobre este tipo de asuntos, me resulta relevante dada la nula conciencia histórica y colectiva que ronda entre quienes me son cercanos y algo lejanos, así como esa absurda superioridad moral que deja en el plano del dogma a quienes se han querido sentir de centro sin analizar los trasfondos económicos que tuvo en su interior la propuesta de esa 'coalición Colombia', liderada por Fajardo -que siento que no fue más que un adhesor de esperanzas de outsiders cargados de briznas de conocimientos pero profundamente apolíticos, canalizado con un marketing que deja muy bien parados a los asesores de ca...

Abril

Entrando acabo de notar que mi último texto fue redactado el 31 de marzo. Es decir, pasé abril sin escribir nada, aunque nutriéndome de alguna forma de reflexiones, de esfuerzos, de satisfacciones que por fin se cristalizaron en el mes de mayo. Parto de la emoción generada con la salida de nuestro disco al mercado virtual, al público, del cual se han recibido las mejores opiniones, y que espero cumpla con ese propósito por el cual fue concebido, de difusión de nuestro qué hacer musical, y de las pretensiones que aún abrigo respecto de la música con la esperanza vigente no solo de que ocupen mi tiempo, sino de que calen y agraden al público, generando un constante esfuerzo por crear, interpretar y mostrar que aún se puede...Porque siempre se puede. Aparte de ello, y partiendo de una charla que acabé de tener con una querida amiga, sentí la necesidad de escribir porque sentí que abril fue ese mes de cerrar, o por lo menos de intentar cicatrizar las heridas de las rupturas. Estos últi...

Salud.

La cuestión de sanar es altísimamente compleja, y más cuando se trata de temas mentales, emocionales, tal vez energéticos, o en general que no impliquen del todo nuestro ser físico. Ando en unos procesos interesantes, novedosos, pero sobre todo muy reparadores. Y sin embargo, a la vez que reparar, duelen y generan la necesidad de mirarnos, de superar, de afrontar. Existen teorías alrededor de la relación entre el cuerpo físico y el cuerpo emocional, ligado a lo energético y a esas posibilidades metafísicas que inicialmente superan la capacidad de lo que ven los ojos pero que plantean esa trascendencia sustentada en otros planos, más profundos quizá, pero que irremediablemente se encuentran conectados al cuerpo e inciden en él y su estado. Afectar esas energías desde las emociones como el miedo, la ira, la ansiedad o el silencio -planteado como la incapacidad de expresarnos por cualquier razón-, afectan nuestro ser, y tal vez esa tristeza que a veces se torna crónica y tan llevadera, ...

(¿) Sin tema (?)

Los domingos en la noche suelen para muchos ser extraños momentos de abatimiento, de pereza, y hasta de angustia por regresar a su cotidianidad, su trabajo, a la vida real de la cual buscan abstraerse de cualquier forma. Confieso que no sufro de ese mal, y aunque en algún momento creí tener la sensación, de inmediato la descarté dado que no habría ningún motivo aparente para caer en lo que considero una pendejada en muchos sentidos. Por ejemplo, esa incapacidad de aceptar la realidad que significa vivir y costearse la vida. Hay que trabajar...por muchos o pocos pesos, lo cual ya dota de aristas el tema, porque en él confluyen inevitablemente varios factores como la oferta laboral, la formación, las aspiraciones, las oportunidades mismas y hasta la empatía que se pueda crear con quien define algún tipo de contratación. Y entonces ¿será que trabajar es así de malo? Porque en ese orden de ideas, allí radica la explicación a muchas de las falencias que como sociedad podemos tener: la gent...

...¡Volví!

Llevo casi tres años sin escribir, desde mi última entrada que data de septiembre del 2015. Y hay cosas, muchas cosas, que se quedan irremediablemente en el olvido, o en la peor de las oscuridades, por no tomar el tiempo para mí, para descargar tantas y tantas ideas que a veces ordenadas y otras no, se atraviesan en la cabeza de maneras irregulares, coloridas, sombrías, convulsas u ordenadas, pero que reclaman cierta presencia, huella, y hasta catarsis frente a la angustia misma que representa vivir. Este espacio poseía un título sugestivo, un poco chabacano -sin duda alguna-: "pajasos mentales de madrugada". Sin embargo, me detengo a observar que resulta no solo pretencioso, sino temporalmente vinculante el asunto de escribir a la madrugada...y ya no lo quiero hacer, no solo porque poco trasnocho, sino porque prefiero escribir en el momento que tanto me venga en gana como que pueda hacerlo. Por ello mismo encontré en la simpleza de "reflexiones atoradas" una posi...