El Próximo 26 voto 7 veces sí

Hace un rato echaba un vistazo a trinos, textos, estados y diversas formas en que expresan las personas su descontento con la situación que los aqueja, generalmente la política. Yo mismo expresé mi intenciòn acerca del tan mentado 'siete veces sí' para la venidera consulta anticorrupción.
A renglón seguido hice una pequeña reflexión que me disgustó pero encuentro muy práctica y compartiré a continuación.

Infortunadamente este es un país inculto en materia política, pero al que además ello le importa muy poco, ya que por diversas circunstancias el educarse en ciertas materias le resulta tedioso, imposible o inaccesible. Estamos ante un momento en el que debemos, quienes hemos tenido acceso a las oportunidades educativas, dar el paso al frente y comprometernos de manera activa, real y franca con la posibilidad de un cambio, que se articula al ejercicio activo de Claudia López y Angélica Lozano con su propuesta de consulta como mecanismo de frenar el desmadre del que es vìctima el presupuesto público por parte de esa vieja y nueva -debe decirse- generación de políticos que continúan usando el Estado como fortín personal. Y sí, muy mona la consulta, los siete puntos, el mandato popular. Pero sí se mira con toda la franqueza, estos escenarios difícilmente llegan a la ruralidad, a la Colombia profunda que tiene problemas serios en protección a la vida propia y colectiva de forma diaria. Nuestros campesinos, afros e indígenas están dando sus propias luchas, o simplemente se encuentran desentendidos de todo acontecimiento como una respuesta de apatía lógica gestada ante un sistemático incumplimiento de la presencia estatal y de fallidas promesas de políticos en campaña. Y es que así es necesario entender esto, porque justo en este momento de estrenar presidente se repiten esas usanzas que aparentemente estaban fuera de circulación.

Pero uno, que está en la ciudad, y que por lo menos le llega el agua de un grifo, que posee acueducto y luz eléctrica, y que no resulta asaltado por aquellas cosas que aunque simples pueden configurar media jornada de duro trabajo físico; nosotros sí podemos detenernos a pensar en la necesidad imperativa de comprometernos con una luz, una posibilidad, un intento que tras muchos tropiezos llegó a cristalizarse. Y resulta un deber histórico, ético, social y político que no debe detenerse alrededor de un color, una tendencia política, una preferencia sexual o una aspiración política.
¿Qué me importa a mí que Claudia y Angélica sean una lésbica y amorosa pareja? ¡Fantástico! ¿Que Claudia la lesbiana quiere protagonismo político? Me pregunto si ello es condenable, toda vez que ella es una figura pública, respetada por algunos y con algunas posturas bastante cuestionables pero, que evidentemente gusta de lo que hace y, desempeña de forma responsable. Es apenas lógico que dentro de su ejercicio se destaque, moje prensa y se de a conocer, y qué mejor que en una aspiración anticorrupción. Condenable sería que mojara prensa como otros actores políticos colombianos, por pillos, ladrones, corruptos y asesinos. Ello sí sería criticable desde todo punto de vista.
¿Que la consulta es una precampaña a la alcaldía de Bogotá? ¡Chévere! Aunque no votaré por ella, me parece interesante que esa consulta sea una especie de fortalecido trampolín político. Si la consigna de la ética y la decencia es su eslogan, merece todo mi respeto porque es así que se trabaja en lo público.

Entonces, el asunto es el siguiente: desde las ciudades debemos imponernos con esa perspectiva de la decencia, la honestidad y la transparencia como pilares dentro del ejercicio de lo público, tanto para quienes miramos desde afuera como para quienes están dentro. La invitación es sencilla y clara: más allá del activismo en redes, y visual, charlen con la gente, induzcan esa posibilidad del cambio a partir del voto, conjuren todos los esfuerzos en aras de una ciudadanìa joven y fortalecida que realmente signifique la bocanada de oxígeno que ponga algún tipo de freno a lo que dramáticamente se avecina en esta nueva administración en Colombia.

En otras palabras, la invitación es a que el próximo 26 de agosto marquen en el tarjetón 7 veces sí.

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