Del centenario Víctor Piñero

 Una vez hasta escuché que había nacido en Barranquilla, lo recuerdo claramente. Y es que no es difícil pensar que una voz tan familiar para muchos colombianos sea de otras latitudes. Las canciones se conocen y aunque sus títulos no se sepan sus estribillos son tarareados mientras se bailan por gentes jóvenes y no tan jovenes. Estos últimos sí saben que esa voz tuvo nombre: Víctor Julián Piñero Borges. Ése mismo negro cuya muerte tejió cierto mito y que inmortalizó muchas canciones dentro del repertorio popular bailable de ese sonido colombo-venezolano que he mencionado anteriormente, este 10 de mayo está de centenario, con curiosamente tan sólo 51 años de vida que le alcanzaron para ser recordado, cantado y bailado en múltiples latitudes.

Y es que si se piensa en el momento histórico que vivió, realmente Piñero hizo mucho en muy poco tiempo y en varios países, con múltiples agrupaciones: República Dominicana con la orquesta Angelita*; Cuba con la Sonora Matancera, y con el ensamble de los Hermanos Castro que apareció bajo el nombre de Billo's Caracas Boys -con arreglos de Billo, claro- para el sello Venevox; Colombia con Pacho Galán -con quien también grabara para Discomoda en Caracas; y la variedad de orquestas y conjuntos venezolanos de los cuales fue figura: Leonard Melody, Los Hermanos Belisario, La Sonora Caracas, Federico Caerste, Pedro J. Belisario, Chucho Sanoja, Cesar Acosta, Los Peniques, Los Melódicos, La Tremenda de Alberto Muñoz, y su propia orquesta Los Caribes. Es sin duda el salto a Cuba y su estadía con La Sonora, con quienes sólo grabara cuatro temas, lo que le diera esa proyección internacional afianzando su popularidad en el ambiente, para posteriormente, y ávida cuenta del éxito obtenido con Pacho Galán y la influencia que el merecumbé le permitió llevar a Venezuela, ganarse allí el mote de "el rey del merecumbé", nutrido además por la composición de Sanoja grabada con esa orquesta: El rey del merecumbé". 

Siento que debo hacer una pequeña aclaración con esto del reinado y del merecumbé. Si bien es sabido que el creador del ritmo, o al menos de la idea, fue Pacho Galán, el éxito que este tuvo en la región hizo que cada destacado interprete en un determinado país se coronara en una suerte de estrategia comercial que permitiera a las agrupaciones producir más temas en ese ritmo consolidando sus intérpretes ante el público. Lo que pasó con Piñero se repicó en Cuba con Carlo Argentino y la Sonora, dado el éxito de Ay cosita linda y Ay qué rico amor, que pemritieron que la Matancera grabara otros temas en ese estilo como Dale Dale, del compositor venezolano Carlos Guerra. 

Regresando a Piñero, a su bien ganado prestigio, su carisma y particular interpretación debemos ubicarnos en un espacio temporal, que va desde la mitad de la década del 40 y atraviesa toda la del 50, encontrándose en 1958 con la propuesta del joven Renato Capriles para hacer parte de su nueva orquesta, aprovechando el vacío artístico que dejaba el vato a Billo Frómeta y la ausencia de la Billo's en el ambiente. Se lanza la agrupación el 12 de julio del 58 con un estilo muy cercano al de Billo -quien le arreglaba a la orquesta en ese momento- y surgen Los Melódicos, una agrupación con la que está indisolublemente vinculado Víctor. Sin embargo, Es muy poco lo que está con la agrupación, regresando a Cuba en el 59 a realizar el trabajo especial "Carnival with Billo", que le valió la sanción de un mes por parte del sindicato. 

Luego vienen Los Peniques, del argentino Jorge Beltrán, un breve regreso a Los Melódicos, un trabajo especial con La Tremenda -fue un sólo lp- donde se hizo éxito el bolero Negrura, y un momento que le produjo bastantes sinsabores, la creación de su propia orquesta. Sin duda Piñero era cantante, no administrador ni vendedor, y realmente aunque poseía el arrastre propio de su nombre no tuvo el éxito comercial esperado, y aún con ello fueron varias las producciones grabadas, eso sí, en varias casas disqueras: Fonograma, Velvet y Discomoda. Ello sin duda da cuenta de esa cojera comercial que en últimas generó el retorno de Piñero a Discomoda pero, en las agrupaciones de la organización Capriles: primero el Combo Gigante de Emilita Dago, y desde el 68 el retorno a Los Melódicos, donde estuviera hasta su fallecimiento el 4 de enero de 1975.

Esta última etapa le permite consolidarse completamente en el público colombiano, y desde luego seguir gozando de la popularidad y aceptación del venezolano, en un proceso de colombianización del repertorio de Los Melódicos que abrió mercados, confirió premios y hasta coincidencialmente hizo que el último tema cantado fuera el porro de José Barros Las Pilanderas.

Sus amigos y colegas siempre me lo han descrito como alguien afable, de carácter dócil y alegre, respetuoso e integrado responsablemente a su profesión, amigo de sus amigos y tan proclive a brindar su ayuda que posibilitó la grabación de Pacho Galán en Discomoda para que el soledeño pudiera hacerse a algo de dinero y retornar con su agrupación al país luego de un inconveniente económico con un empresario, y que dejó para la historia musical un trabajo en que además participaron Víctor Pérez y Manolo Monterrey. Ese carácter fue sin duda su mejor carta de presentación, la que le permitiera destacar artísticamente y gozar del afecto real del público, lo cual sin duda se puede comprobar -me queda tarea- en un trabajo de investigación hemerogáfica.

Varios mitos se tejen alrededor de este hijo del Guarataro, en la parroquia de San Juan, en Caracas, nacido el 10 de mayo de 1923. Por ejemplo, el de estar a punto de grabar con Cortijo y su combo pero, por cuestiones del azar, y quizá favorables para Piñero, resultó con la Sonora con un Nelson Pinedo vocalizando para el puertorriqueño Rafael Cortijo en una suerte de intercambio artístico. Y ya que se menciona a la Matancera, también se considera a Piñero como el único venezolano en hacer parte de la agrupación...Sí y no. En el 75 Perucho Navarro viaja a México para integrar las filas de la Sonora, y graba un tema en el 76 que había sido grabado previamente por Welfo: El Alacrán. Ese sería el promocional pero, no hubo mayor impacto y, Navarro regresa a Venezuela a Los Melódicos. También hay que destacar que Piñero es el primer venezolano en cantar con la orquesta de Pacho Galán -el segundo fue Joe Urdaneta-, en un momento que Pacho mandaba la parada dado el éxito del merecumbé en la región...desde México hasta Argentina, y logrando un variado lp titulado "Qué es lo que pasa aquí", que aparte de merecumbés incluye una serie de ritmos que dan cuenta de las cualidades de cantante y orquesta. Y, también queda para contar que Veneración, el último tema grabado por el negro, no lo alcanzó a presentar para tv, labor cumplida por Omar Ferrer y que no gozó de mucho respaldo ante la opinión general, en contraste a la acogida fonográfica del tema.


Me permito señalar que la inestabilidad artística en los grupos dio pie a un gran catálogo y a un enriquecimiento en el estilo permeado por diversas influencias. También me permití hacer una lista de reproducción con un trazado cronológico, que aunque pensé en spotify -para más caché- realicé en youtube por el repertorio. Toda selección es mezquina en cierto punto y seguro deje fuera muchos números de su agrado, pero espero que en algo resulte enriquecedora al momento de homenajear el recuerdo de un inmenso cantante.

https://www.youtube.com/playlist?list=PLjd7X4g05oyztg-RGA25DEynvDMTWH1V0



*Con esta agrupación no se tienen registros grabados. 

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